XXIII aniversario ACTI

logo23Queridos colegas:
Hace algo más de 30 años, en los años 80 del pasado siglo, un puñado de soñadores enamorados de nuestra profesión intentaron los primeros pasos en un largo camino que llevó a la constitución de la Asociación Cubana de Traductores e Intérpretes.
Los obstáculos fueron de todo tipo, desde la oposición no siempre silenciosa y leal de quienes no entendían que fuera necesaria una asociación profesional de traductores e intérpretes, pasando por el desinterés e incluso el desprecio de algunos hacia nuestro quehacer, hasta la dispersión y el escepticismo de no pocos colegas.
Se alcanzó la meta. Mas ella era el verdadero comienzo, el escalón que nos colocaba en un nivel más elevado del camino. Avanzamos hacia esos nuevos objetivos y algo hemos ido logrando. Pero lo alcanzado no es lo que nos califica, sino el recorrido que hicimos para llegar hasta aquí.

¿Y cuál ha sido el recorrido de la ACTI en estos años?Alguien puede opinar que ha sido mínimo, pues sigue habiendo obstáculos, sigue habiendo quien nos tome como profesionales de segunda línea, sigue habiendo escépticos entre los colegas.Cierto, pero ya no estamos dispersos. Ni somos invisibles. Tenemos presencia y voz en el país: Hemos logrado que se cuente con nosotros.
En el plano internacional, somos respetados. Varios de nuestros colegas han sido reconocidos con importantes premios. Ocupamos la Vicepresidencia en el ejecutivo de la Federación Internacional de Traductores y presidimos su centro regional para América Latina. En estos momentos, nos encontramos en competencia fraternal con otras asociaciones para traer a Cuba la sede del congreso mundial de la FIT del año 2020. No es un recorrido despreciable, ciertamente. Pero no nos detenemos. Crear la Asociación fue lograr el derecho a echar a andar nuevos sueños. Tras de ellos andamos.

En estos días se encuentra en su fase final de aprobación el Sistema Nacional de Traducción e Interpretación, que otorgará a nuestros profesionales el lugar y el reconocimiento que merecen dentro de nuestra sociedad e incluye, entre otros, uno de esos sueños que hemos acariciado por mucho tiempo: el Premio Nacional de Traducción. Parecía imposible, pocos creían que lo lograríamos, pero estamos a punto de verlo hecho realidad. Mientras tanto, colegas, celebremos el nuevo aniversario de la manera que mejor sabemos: trabajando por nuestra profesión, cuya esencia es la búsqueda del entendimiento entre los seres humanos.
Ejecutivo nacional de la ACTI