Tributo a Lourdes Arencibia Rodríguez

lourdes arencibiaEstimados colegas:
Hemos recibido la triste noticia de que, en la madrugada de hoy, 31 de marzo de 2020, falleció en su residencia de Torrevieja del Mar, España, nuestra querida colega y profesora Lourdes Arencibia Rodríguez a consecuencia de un paro respiratorio.
Esta cubana fue investigadora, ensayista, profesora, traductora e intérprete. Doctora en Filosofía y Letras, fue fundadora y presidenta 1998-2016 de la Sección de Traducción Literaria de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), así como de la Asociación Cubana de Traductores e Intérpretes (ACTI) que presidió en el período 2000-2001.
Coordinó la Biblioteca de Proyectos de Traducción en Cuba y su Enciclopedia de Traductores Hispanoamericanos. Impulsó el trabajo de la traducción en el Caribe, Canadá y Sur América.
En sus más de 50 años de carrera profesional tradujo un centenar de trabajos acerca de la traducción del portugués, francés, italiano e inglés, incursionó también en traducciones literarias de novela, poesía y cuento de autores como Aimé Césaire, Federico Fellini, Luis Aragón, Maryse Condé y los Premios Nobel Derek Walcott y St. John Perse. Sus traducciones se publicaron en múltiples ediciones en diversas editoriales del mundo.

Recibió numerosos premios y condecoraciones, entre otros:

  • Premio de traducción Aurora Borealis 2011, otorgado por la Federación Internacional de Traductores (FIT) en la categoría de literatura de ficción.
  • Orden de San Jerónimo, otorgada por el Colegio de Traductores del Perú gracias a su trabajo por elevar el nivel de traducción en ese país.
  • Premio Juan Ortega Gatell 2000, otorgado por el Equipo de Servicio de Traductores e Intérpretes (ESTI), Cuba;
  • Distinción por la Cultura Nacional otorgada por el Ministerio de Cultura de Cuba;
  •    Premio de narración Juana de Ibarbouru, Editorial Bellvigraf, Argentina;

Entre su obra publicada están La pantalla roja, de Ernest Pepín (Fondo Editorial Casa de las Américas: La Habana, 2001), Volumen Mitos y mentiras de la transición (Ediciones de Intervención Cultural, S.L.: La Habana, 2002), de Benédicte André-Bazzana; El cuaderno de Jonathan, de Daniel Maximin (Fondo Editorial Casa de las Américas: La Habana, 2002), El enigma de Qaf, de Alberto Mussa (Fondo Editorial Casa de las Américas: La Habana, 2005); la traducción, realizada junto con Lydia Cabrera, del volumen de poesía Retorno al país natal, de Aimé Césaire (Fundación Sinsonte: Zamora, 2007), Elogios, de Saint-John Perse (edición bilingüe) (Fundación Sinsonte: Zamora, 2008), Los dioses viajan de noche, de Louis-Philippe Dalembert (Maximin (Fondo Editorial Casa de las Américas: La Habana, 2008) o Un defecto de color, de Ana María Gonçalves, traducido junto con Bertha Hernández López, (Fondo Editorial Casa de las Américas: La Habana, 2008

Sus textos sobre la teoría de la traducción y de la interpretación han sido claves en los estudios superiores de diversas universidades en esta disciplina transcultural. Transmitió sus conocimientos no solo en Cuba, sino también en España y Perú, donde fue profesora de la Universidad Complutense de Madrid y Ricardo Palma, respectivamente.

Sin dudas, se ha ido físicamente una de las grandes traductoras e intérpretes cubanas; pero permanecerá en nuestros corazones y en nuestra memoria. Llegue a sus familiares, amigos, colegas y alumnos nuestras condolencias.

Asociación Cubana de traductores e Intérpretes
31 de marzo de 2020