Palabras inaugurales X Simposio de Traducción, Interpretación y Terminología en Cuba y Canadá

Estimados colegas,
Dijo Carlos Gardel en una de sus canciones que Veinte años no es nada, pero
para quienes en el ya distante 1996 nos reunimos por primera vez para
celebrar el I Simposio Cuba‐Canadá, el tiempo transcurrido ha significado un
enorme sacrificio al que hemos dedicado casi la mitad de nuestras vidas. Sin
embargo, haber llegado hasta aquí y celebrar el XX Aniversario con los logros
que hemos tenido, nos deja la inmensa satisfacción del deber cumplido y de
haber aportado nuestro granito de arena al reconocimiento social, nacional e
internacional, de la labor de los profesionales cubanos de las lenguas.
Los que nos han acompañado a lo largo de este tiempo han sido testigos
de cómo aquel bebé que comenzó con apenas 15 colegas del OTTIAQ y otros
tantos colegas cubanos ha ido creciendo hasta alcanzar hoy su mayoría de
edad.
Sin dudas la presencia de alrededor de 180 colegas provenientes de más
de 38 países, en representación de instituciones, universidades y asociaciones
de los cinco continentes, que abordarán en un total de 63 ponencias y dos
mesas redondas los más disímiles temas garantiza la calidad del evento.
Particular importancia reviste la presencia por primera vez en Cuba del
Comité Ejecutivo de la FIT, lo cual es una muestra del prestigio que hemos
ganado a lo largo de estos años, en los que tres de nuestros miembros fueron
merecedores de los Premios FIT durante las dos últimas entregas 2011 y
2014, pero también gracias a la labor realizada por Silvana Marchetti quien en
representación de la ACTI ocupa el cargo de Vicepresidenta de la FIT y
Presidenta de su Centro Regional para América Latina.
Precisamente, el simposio será ocasión propicia para que las
asociaciones miembros FIT LatAm realicen su Asamblea General, lo que sin
dudas será una gran oportunidad para abordar directamente los temas de
interés con las máximas autoridades de la traducción, la interpretación y
la terminología en la región y en el mundo.
Gracias a todos por poner a Cuba durante estos días en el centro de
atención de los profesionales de las lenguas.
Sin dudas el hecho de que estemos celebrando hoy veinte años no
hubiese sido posible sin la valiosa colaboración brindada por los colegas del
OTTIAQ, quienes desde un inicio han estado presentes tanto en la organización
como en la presentación de trabajos. En este sentido debemos destacar la
labor realizada en un inicio por James Archibald, Bruce Knowlden, Telesforo
Tajuelo y Gastón Jordán y en los últimos años por Anne‐Marie de Vos y Reál
Paquete. Igualmente merecen un reconocimiento por la parte cubana, el
Equipo de Servicios de Traductores e Intérpretes (ESTI), que nos ha apoyado
con la interpretación simultánea y Gisela Odio Zamora, expresidenta de la
ACTI, en cuyo mandato se decidió que la asociación asumiera la organización
del Simposio Cuba‐Canadá a partir del 2002. Mención especial merecen los
colegas Iván Otero Diez y María del Carmen González Moreno, quienes me han
acompañado durante estos 20 años, casi la mitad de nuestras vidas, en el
esfuerzo de mantener vivo el Simposio.
La ACTI está optando por organizar el Congreso Mundial de la FIT 2020,
por lo que esperamos que este simposio sea una muestra de lo que somos
capaces de ofrecer y de la capacidad organizativa que tenemos. Por ello, solo
me queda agradecer a los presentes por responder a nuestra convocatoria,
darles la más cordial bienvenida a Cuba e invitarlos a sostener un intercambio
abierto, en el ambiente de familiaridad que siempre nos ha caracterizado.
A TODOS, MUCHAS GRACIAS