Reseña sobre el V Congreso de la ACTI, 2013

El día 7 de diciembre del finalizado 2013, la ACTI celebró su V Congreso, con la participación de representantes de la mayoría de sus delegaciones de base y otros invitados que nos honraron con su presencia: Milagros Franco, directora del ESTI / Órgano de Relación; Dr. Roberto Espí /FLEX, y los premio FIT de Traducción Aurora Borealis 2011 de ficción y no ficción, Lourdes Arencibia y Rodolfo Alpízar Castillo, respectivamente. Como la fecha coincidía con el Día de los Mártires de la Independencia y el duelo por la muerte del líder sudafricano, Nelson Mandela, comenzamos la mañana con un minuto de silencio en su memoria.
Durante la jornada debatimos importantes asuntos para la vida de los traductores, intérpretes y terminólogos del país:

  • Funcionamiento de la ACTI
  • Estatutos
  • Situación de la Traducción en Cuba a la luz de modernización del sistema económico cubano: traductor independiente/traductor jurado-público

Pero antes de entrar en materia, hicimos un merecido reconocimiento a María Teresa Ortega Sastriques y Rodolfo Alpízar Castillo, miembros de la Asociación, galardonados a la sazón con la Distinción por la Cultura Nacional que les otorgó el Instituto Cubano
del Libro.
Como parte de la rutina de este tipo de eventos, se presentó a los asistentes el Informe Financiero y el de Balance correspondientes al período 2009-2013, los cuales fueron aprobados por unanimidad. En el primero se constató el avance financiero de la Asociación gracias a lo cual pudo afrontar la realización de anhelados planes (Revista Anónimos, Multimedia Historia de la
Traducción en Cuba, sitio web ACTI, entre otros). En el segundo se plantea que: ̈En general, la ACTI ha avanzado modestamente en la consecución de los objetivos para los cuales fue creada. Por razones económicas del país, desde 1994 los profesionales de la traducción, empleados estatales en su mayoría, han vivido al menos dos procesos de racionalización, lo cual los debilitó numéricamente. A pesar de ello, la Asociación se ha mantenido como elemento aglutinador y protector de los valores de la profesión y deberá fortalecer su papel en las nuevas circunstancias económicas del país. ̈
Los congresos son momentos decisivos en la vida de cualquier organización profesional, pues son la oportunidad por
excelencia para ratificar o rectificar los documentos básicos regentes. El V Congreso de la ACTI no fue la excepción: se sometió a análisis todo el cuerpo de los Estatutos, y se hicieron alrededor de 15 modificaciones importantes, entre las cuales se destaca la elevación del monto de la cotización anual a 50 cup.
Otro aspecto importante en el encuentro fue la elección de los órganos directivos de la Asociación:

COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL / CEN
Luis Alberto González Presidente
Gretchen González Nieto Vicepresidenta primera
Rodolfo Alpízar Vicepresidente
Liuvis Núñez Secretaria
Grissel Ojeda Tesorería
Estela Díaz Relaciones Publicas
Lisbeth Morera Miembro del CEN que apoya a Secretaría
Migdalia Fabré Miembro del CEN que apoya a Relaciones Públicas
Margarita Linares Miembro del CEN que apoya a Relaciones Públicas
Armando Camejo Miembro del CEN que apoya a Tesorería
Taycel Martínez Suárez Miembro del CEN

COMISIÓN NACIONAL DE ÉTICA PROFESIONAL
Gisela Odio Zamora, D/B ESTI Presidente
Roberto Espí, D/B FLEX; Miembro
Noemí Díaz Vilches, D/B ESTI; Miembro
María Victoria Rodríguez, D/B ESTI; Miembro
Néstor Gálvez, D/B INDER; Miembro
María Josefa Gómez, jubilada D/B ESTI Miembro
Daysi Castellanos, jubilada D/B ESTI Miembro

Un momento emotivo fue la despedida—calladamente preparada— brindada a Gisela Odio Zamora y Noemí Díaz Vilches, presidenta y vicepresidenta primera respectivamente, quienes habían declinado estar en la candidatura para dar paso a nuevas caras, después de doce años dedicados a dirigir el trabajo de la Asociación. Ambas agradecieron los afectos expresados en la reunión y la consideración de quienes en las Delegaciones de Base las habían propuesto para estar en la candidatura del CEN.

Entre los resultados más notables del Congreso está el documento aprobado por unanimidad sobre la situación actual de la traducción en el país a la luz de las transformaciones económicas en curso. Su importancia para todo el gremio justifica que se reproduzca íntegramente.

DICTAMEN
NECESIDAD DE REORDENAR LA TRADUCCIÓN PROFESIONAL EN CUBA A LA LUZ DE LAS TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS ACTUALES DEL PAÍS, Y DE CREAR LA FIGURA DEL TRADUCTOR JURADO
Introducción
Precisión terminológica: Suelen utilizarse los términos de traductor público/traductor jurado/traductor certificado/ traductor oficial /traductor acreditado como sinónimos.
Traductor jurado: Profesional de la traducción técnicamente capacitado y legalmente autorizado para la traducción que da fe pública.
Intérprete judicial: Profesional facultado por la autoridad judicial para interpretar, en el curso de una audiencia, de una instrucción, o para traducir documentos presentados en justicia, tanto en materia civil como en materia penal. Está igualmente
facultado para hacer la traducción oficial, es decir, certificada conforme al original,de documentos destinados a ser utilizados por las autoridades administrativas o judiciales.
A los efectos de esta exposición, no se establece distinción entre traductor e intérprete, dado que en Cuba esos profesionales suelen alternar ambas funciones.
Fundamentación

  1. Actualmente, las universidades en Cuba no emiten título de traductor Gradúan especialistas en lenguas extranjeras con perfil amplio. Los estudiantes reciben 26 asignaturas de la especialidad en pregrado, y realizan prácticas laborales como parte del plan de estudio. Luego se van forjando con la vida laboral y los esfuerzos de superación posteriores que se realizan en entidades como el ESTI y la ACTI, pero no egresan con suficiente preparación para enfrentar losrequerimientos de las diversas especialidades de la profesión, dado que el plan de estudio de la Flex no está diseñado para eso, aunque esta imparte maestrías y doctorados y organiza cursos a solicitud de otros centros.
  2. Actualmente solo se gradúan especialistas de cuatro idiomas principales:inglés, francés, ruso y alemán. Otros idiomas se enseñan como segunda o tercera lenguas.
  3. A escala internacional los traductores jurados reciben formación universitaria especializada en traducción y también en Derecho (básico), y se titulan como tal.
  4. Lo que pudiera llamarse traducción jurada en Cuba se realiza fundamentalmente en el ESTI, con no pocos graduados de lenguas extranjeras con formación generalista; en otras instituciones como el IDICT donde se certifican traducciones técnicas, o en embajadas que contratan personal independiente empírico o con la formación antes dicha. En ningún caso se hace la traducción certificada en condiciones óptimas. Lo mismo ocurre cuandoun intérprete tiene que prestar servicios en procesos judiciales. Ello entraña una debilidad tanto para los profesionales como para el Estado cubano, que eventualmente pudiera ser demandado por algún litigante extranjero que impugne la condición del traductor.
  5. Con las transformaciones económicas que se operan en el país, se ha incluido la figura de ̈traductor de documentos y la formación de cooperativas de traducción (con capacidad para subcontratar) como formas de realizar la actividad comercial por cuenta propia, lo cual es positivo. Lo nocivo es que las licencias se otorgan sin ningún requerimiento profesional. Basta con presentar una solicitud y el carné de identidad, y se da por sentado que con ello se hace una declaración jurada, lo que no garantiza que el beneficiado con la licencia conozca las reglas de oro de la profesión y mucho menos que se obligue a cumplir sus principios éticos intrínsecos.
  6. Considerando lo nocivo de esa práctica, y a instancias de la ACTI, en el año 2005 el Ministerio del Trabajo emitió la Resolución 9/2005 que obligaba a otorgar la licencia de ̈traductor de documentos ̈ con un aval de la ACTI (art.12). Dicho instrumento fue derogado con el impulso dado últimamente al trabajo por cuenta propia.
  7. En los países donde se realiza la traducción como actividad económica independiente (ej: España, EE.UU, Argentina, Venezuela, Colombia, Perú, México, Austria, etcétera), existen colegios y registros de traductores mediante los cuales se controla y protege la parte ética de la profesión, además de la comercial.
  8. Cuba no debiera mantenerse ajena a lo que es el procedimiento normal en otros países y que garantiza la exactitud del contenido y validez jurídica de los documentos traducidos, así como la idoneidad de los profesionales que realizan esa labor.

Recomendación
Por los motivos antes señalados, el V Congreso de la Asociación Cubana de Traductores e Intérpretes recomienda a las autoridades competentes del país:

  1. Adoptar una política general que garantice el buen desarrollo y ejercicio adecuado de la profesión.
  2. Hacer las modificaciones que permitan titular debidamente a los traductores, no solo en las lenguas que se imparten en la actualidad, sino también en otras que se estudiaron en los años 70 y 80 y cuyos especialistas van disminuyendo.
  3. Estudiar la posibilidad de subir el cargo de traductor en la escala salarial del país, pues los requerimientos para el ejercicio profesional hoy son mayores y más complejos que antes.
  4. Crear un Registro Nacional de Traductores que proteja contra el intrusismo, las malas prácticas y la actividad ilegal.
  5. Instituir en el país la figura del ̈traductor jurado y/o intérprete judicial ̈y dar a estos profesionales la formación requerida con vistas a:
    • Protegerlos de responsabilidades judiciales eventuales.
    • Elevar la calidad profesional en las prestaciones que den fe pública (traducción o interpretación).
    • Aumentar la capacidad del país en este tipo de prestaciones mediante la habilitación de otros traductores que opten por esta variante.
    • Proteger al país de perjuicios económicos o de otra índole que la situación actual pueda provocar.

Dado en La Habana, el 7 de diciembre 2013 con la aprobación unánime de los
participante

Fuente: ANÓNIMOS, Revista de la Asociación Cubana de Traductores e Intérpretes (ACTI), Número 2 Año: 2013, ISSN 2221-2418